Aurora Beltrán la llamó ‘The best’ pero en mi cabeza sonó que no lo decía sólo por ser la mejor sino porque es la bestia. The best beast. The Beast. Tiene las canciones, la banda, la actitud y la voz que atraviesa universos… es felina sensible y salvaje cuando ella quiere y desea. Domina el escenario. Es pura belleza animal.
Suenan genial, están en forma, se nota que se conocen, que saben cómo quieren sonar, se notan sueltos, sueltas, son una súper banda. Laura Solla es una meiga, tiene la técnica, el arte y el duende. Anchel el riff y la actitud, Mariana el ritmo y temple que parece que no le cuesta y una chupa azul celeste como de terciopelo bien cool y Paul hace que todo esté juntito y pegajoso… No tengo mucho conocimiento pero este encuentro con Aurora Beltrán me recuerda al de Calamaro y Fito & Fitipaldis compartiendo súper banda, defendiendo y presentando canciones mastodónticas con voces más allá de lo humano.
No sé quién es capaz de poner etiquetas a nada. No sé cómo no llenan cada sitio al que van. Para mí de verdad, Nat Simons es pura inspiración, influencia. Es parte del magma, ese quinto elemento que se busca y rara vez se encuentra.
Tengo ganas de su próximo disco, sus próximas canciones. Se sacó tres o cuatro de la manga brutales. Alain Delon va en la línea Delorean pero la que tocaron después y la de gritar son singles para dar la vuelta al mundo, supongo que el rock ahora no es mainstream y las mujeres tienen que pelearlo mucho más…
Personalmente me siento abrumado y no sé por qué. Creo que hay músicos, literatura, arte que entra más en nuestra frecuencia vital y creo que es lo que me pasa con Nat. Hay muchas músicas, muchos músicos. No digo que sea mejor que nadie, digo que es la mejor. (La única vez que pude intercambiar cuatro palabras con ella me bloqueé un poco y sentí que sus ojos iluminaban la sombra que soy, me difuminaba y me esfumé).
Sonaron genial, dieron un bolazo. Aurora Beltrán con sus temazos, su voz, su actitud, la manera de manejar su preciosa strato amarilla y su temple dio una clase maestra. Hubo mucha atención en la sala, se corearon las canciones, la gente estuvo a gusto. Disfrutando cada instante. Creo que es algo muy difícil ese nivel de concentración o no sé cómo definirlo de cada ser humano que estaba en la sala.
Tremendas bestias.




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